domingo, 17 de junio de 2012

Llámalo 'X'

Si me preguntas por un momento de mi vida, no sabría decidirme.
Pero no porque haya muchos entre los que elegir, sino por todo lo contrario: tengo 20 años y sí, he hecho cosas que muchos desearían hacer... pero no son destacables... o, por lo menos, si las pones como el mejor momento de tu vida es para reírse en tu cara.

Pero quiero ir más allá, porque ya sabéis cómo soy... me encanta escudriñar. Creo que no tengo algún momento que elegir por falta de solemnidad. Me explico: un tío como yo desea que todo sea ideal, de una manera que en condiciones normales no se va a dar. Imposible.

Todo debería ser mágico, impredecible, nuevo, interesante... ideal, vuelvo a lo mismo. Que a cada suceso le diga un 'guau...' o un 'no me lo puedo creer...' mientras te ríes tontamente como hacen los locos y los demás se van apartando de ti asustados.

Sin embargo, eso no es así. Todo está visto. Han hecho películas de todo, absolutamente de todo. Nos han desmembrado la vida y sabemos qué nos puede o no nos puede pasar. Es cierto: como la experiencia no hay nada. Pero no es sorpresa, y eso es lo que necesitamos. Está muy bien aprender de tus acciones, tanto buenas como malas, pero... esa incertidumbre de qué pasará ahora... no existe. Nos han jodido la vida.

Por eso, la única solución que veo factible es sorprendernos a nosotros mismos. Es decir: todo está diseccionado, la autopsia está colgada en el tablón de tu mente. ¿Y si cierras los ojos y caminas? ¿Y si, omitiendo los tópicos y las provocativas sugerencias de Hollywood, intentamos hacernos irreconocibles a nosotros mismos? Girar y pisar otras huellas para ti impensables de seguir. Dar un cambio radical en tu vida.

... O, como muchas veces he dicho, hacer de la vida algo sorprendente. Algo solemne, algo ideal... ¿volvemos a lo mismo? Inevitable, sí.

Qué bonito sería vivir en blanco y negro.

1 comentario:

  1. Todo está visto pero no vivido, y esos dos términos son muy diferentes :)

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